La fiscal de Delitos Complejos ordenó que los trabajadores de prensa tengan custodia policial las 24 horas
Según agentes de Inteligencia provinciales, La Yaqui, presunta jefa de la banda, ordenó a sus sicarios, conocidos como "Los Angelitos", asesinar a los redactores de El Sol que los investigan. Ayer muy pocos fueron a la redacción.
Los narcos en Mendoza amenazan y siembran miedo. Desde el miércoles, tres periodistas del diario El Sol cuentan con custodia policial permanente por orden judicial, luego de que los Servicios de Inteligencia de esa provincia dieran con la información que los sicarios de Sandra Yaquelina Vargas, conocida como La Yaqui, y acusada de manejar el comercio de la droga en una amplia zona de la ciudad de Mendoza, están buscando asesinarlos.
Jorge Hirschbrand, director de la versión digital y gráfica de El Sol, fue uno de los pocos que ayer se presentó a trabajar en Rioja 987, en el centro de la ciudad, donde funciona la redacción. "La mayoría se tomó el día. Preferimos que se quedaran con sus familias. Algunos de los trabajadores están muy angustiados", explicó a Tiempo Argentino.
Esta situación, a la que el periodismo argentino no está acostumbrado, comenzó el miércoles alrededor de las 23 en una casa de la provincia de San Luis, donde La Yaqui, les pedía en una reunión a sus "Angelitos", como se los conoce al grupo de killers adolescentes, deshacerse de algunos periodistas de El Sol. Rápidamente, se encendieron las alarmas en diferentes áreas del Ministerio de Seguridad y de la policía mendocina. La denuncia llegó a la fiscal de Delitos Complejos Claudia Ríos, quien sin demoras dispuso custodia policial las 24 horas para cada uno de los tres periodistas más comprometidos en la investigación de esta banda narco criminal que también utiliza jóvenes de bajos recursos para mantener el control de la venta de drogas y expandir el territorio en Godoy Cruz, al oeste del gran Mendoza.
Fuentes de la investigación confiaron a este diario que "los agentes de Inteligencia advirtieron que en una charla en esa casa de San Luis se mencionó que debían amedrentar a los periodistas de El Sol. No dieron nombres ni especificaron a quiénes".
"De manera muy rudimentaria –continuó la fuente–, los investigadores priorizaron la situación de los periodistas que más notas habían escrito sobre la banda. Aunque los más comprometidos con las amenazas serían dos."
Desde el diario El Sol, que investiga los crímenes vinculados a esta guerra narco desde hace más de un año, sospechan que las intimidaciones hacia los referentes del periodismo local se debió a la trascendencia nacional que tuvo el tema.
De hecho, la amenaza se conoció poco después de que algunos periodistas de ese diario salieran en el programa de Chiche
Gelblung que se emite por la señal C5N la semana pasada, tras la publicación de notas en diarios porteños como Tiempo Argentino y La Nación.
Además, hace tres días, la edición web de El Sol publicó un trabajo interactivo en el que se detalla la estructura de la banda: a la cabeza, indiscutiblemente se encuentra La Yaqui, quien tiene 40 años y también es conocida como la "Tía Susana". La mujer habría heredado el oficio de su pareja, Cristian Gélvez Gatto, quien murió acribillado a tiros el pasado 22 de enero, cuando hacía uso de salidas transitorias.
La Yaqui es fuerte en el barrio Campo Papa, en el oeste de Godoy Cruz. El problema se radicalizó a mediados de 2012 cuando comenzó a pisarse con los intereses de otros narcos de la zona y por eso habría caído Gélvez Gatto. Ariel Guillermo Vargas, alias El Pitu, de 29 años es el hermano de La Yaqui y su mano derecha. Carlos Damián "El Guatón" Vargas, también es hermano de la jefa y sería su lugarteniente en San Luis. El sobrino de La Yaqui, Jonathan Brizuela de 19 años, es otro de los integrantes del clan familiar.
Paradójicamente, La Yaqui no tiene pedido de captura ni una orden de arresto. Ayer, el ministro de Seguridad de Mendoza, Leonardo Comperatore, explicó que "se están recabando pruebas contra esta mujer para poder actuar. Estamos trabajando con la fiscal y hemos puesto vigilancia a cada uno de ellos." «
Rosario: otro crimen por drogas
Un joven fue asesinado a balazos frente a un "búnker" de venta de drogas en la zona noroeste de Rosario, lo que provocó que los vecinos incendiaran la vivienda.
Ariel Alejandro Ávila, de 21 años, fue atacado a balazos el miércoles a las 19 en Génova y Campbell del barrio Empalme Graneros.
Ávila fue trasladado al Hospital Juan Bautista Alberdi con heridas de bala en el tórax y en los brazos, donde murió a las 0:30 de ayer.
Con esta muerte, ya son 42 los homicidios registrados en el departamento Rosario en lo que va del año,
Mendoza: un clan narco amenazó de muerte a periodistas de un diario