Entre ellos hay 12 policías santafesinos, uno de la Federal y un efectivo de Prefectura Naval
En los tribunales locales aseguran que es la causa más importante de los últimos 20 años. Entre los acusados hay varios miembros de la familia Cantero, presuntos líderes de lo que el juez Vienna considera una "asociación ilícita".
Es, como ya se dice en los pasillos de los Tribunales de Rosario, la causa más importante de los últimos 20 años. El procesamiento de 35 personas –entre ellas hay 14 policías– en el marco del expediente que investiga a "Los Monos", la banda narco criminal que decide la vida o la muerte en la ciudad y alrededores, es también una oportunidad de justicia, luego de un largo período de connivencia con las fuerzas de seguridad, más interesadas en proteger que en escarmentar.
La resolución de más de 800 páginas del juez de instrucción Penal Juan Carlos Vienna, que se conoció durante la mañana de ayer, alcanzó a varios miembros de la familia Cantero, sindicados como los líderes de una asociación ilícita –con distintos grados de responsabilidad– y a otros cercanos a su entorno que se presumen como testaferros, sicarios y colaboradores en las actividades de la familia oriunda de Las Flores, una barriada populosa del sur de Rosario.
La medida también alcanzó a 14 integrantes de las fuerzas de seguridad, 12 de ellos pertenecientes a la Policía de Santa Fe, uno a la Federal y el restante a Prefectura Naval, quienes fueron procesados por los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público, cohecho, violación de secreto y encubrimiento agravado.
En su fallo, el magistrado consideró que "esta organización operaba para lograr el ejercicio de cierto gobierno de facto por sobre toda otra autoridad" y que en ese sentido, "se analiza la existencia y estructura de la asociación en términos generales, su materialidad ilícita".
Además, sostuvo que los cabecillas del grupo y sus colaboradores son acusados por "la comisión de delitos indeterminados de tenencia y portación de armas de fuego, homicidios calificados, lesiones, extorsiones y amenazas coactivas".
Esto incluye las imputaciones por "daños, cohechos y encubrimientos, así como tráfico de estupefacientes".
El único policía beneficiado por la falta de mérito fue el comisario inspector Gustavo Daniel Pereyra, apodado "Gula Gula" e integrante de una brigada operativa dependiente del Gobierno provincial, quien había sido señalado en la investigación como el responsable de facilitar información a la banda.
Entre los principales procesados se encuentran Máximo Ariel "Guille" Cantero, quien asumió el liderazgo de la banda luego del crimen de su hermano, Ariel "Pájaro" Cantero; su madre Celestina Contreras; sus hermanas Macarena y Yoana; y su esposa Vanesa Barrios.
También hay allegados a la familia como Francisco Lapiana (ver recuadro), Carlos "El Chino" Fleitas, Leandro Vilches y Jorge Chamorro.
La lista de policías imputados incluye a ex integrantes de la brigada operativa de la División Delitos Complejos y de la Brigada de Investigaciones como Juan "El Chavo" Maciel, Juan Avaca y Omar Lescano. Además fue procesado el oficial Cristian Floiger, ex funcionario de la Dirección de Control y Prevención de Adicciones.
En tanto permanecen prófugos Ariel Máximo Cantero –patriarca del clan– y Ramón Ezequiel Machuca, alias "Monchi Cantero", un hermano de crianza y también referente de la banda.
Carlos Varela, defensor de varios integrantes del clan Cantero aseguró que "voy a presentar un recurso de apelación contra la resolución", aunque aclaró que la medida "no nos tomó por sorpresa porque creíamos que como estaba rumbeada la causa iba para este resultado".
Por último, el abogado defensor admitió que todavía estaba analizando "este mamotreto de más de 500 hojas".
EL COMIENZO DEL FIN. La suerte de Los Monos comenzó a estropearse el 8 de septiembre de 2012 con la ejecución a balazos, a plena luz del día y en una esquina céntrica, de Martín "Fantasma" Paz, un cuñado de los Cantero responsable de blanquear parte del dinero obtenido de las actividades ilícitas. Sin embargo, para los detectives del caso, el asesinato de Fantasma fue ordenado por la propia familia, disgustada por considerar que se había quedado con plata de ellos.
Ocho meses después, el 26 de mayo de 2013, el asesinato del Pájaro en la puerta de un boliche de Villa Gobernador Gálvez, hizo que la justicia, como nunca antes, prestara atención a la racha de muertes que estaba sacudiendo a la ciudad. Desde entonces, la hegemonía de Los Monos comenzó a resentirse. «
Los lazos con el fútbol
Entre los integrantes de "Los Monos" procesados por el juez Vienna se encuentra Francisco Lapiana, dueño de un porcentaje del pase del delantero de San Lorenzo Ángel Correa.
Dentro de la causa, Lapiana fue descripto "como lavador de dinero producido por la asociación ilícita investigada, en la compra y venta de jugadores de fútbol".
Lapiana, de 73 años y más conocido como "Gringo", siempre se las arregló para ser noticia. A finales de 2010, fue detenido por efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) por una investigación sobre falsificación de moneda. Como empresario, en 2008 presentó un reclamo por el porcentaje del pase de Ever Banega, cuando el jugador rosarino fue vendido de Boca al Valencia de España en 26 millones de dólares.
El dato
Delitos menores
Otras nueve personas fueron procesadas por el juez sólo por delitos como tenencia de armas.
Rosario: procesan a 35 integrantes del poderoso clan narco "Los Monos"