Tras la renuncia del Ministro de Agricultura por revelar la investigación al diputado Edathy, aparecen fisuras en la alianza conformada en diciembre para garantizar la gobernabilidad. Pases de facturas y amenazas latentes.
El escándalo desatado en el gobierno alemán a raíz de la investigación por pornografía infantil que se sustancia contra un diputado -que derivó en la renuncia del ministro de Agricultura- enfrentó ayer a dos de los partidos políticos que integran la coalición que hasta desde mediados de diciembre le garantizó la gobernabilidad a Angela Merkel y dejó en evidencia las fisuras existentes en la alianza, cuyo futuro es impredecible. Los líderes de la Unión Socialcristiana (CSU) exigieron explicaciones a los jefes del Partido Socialdemócrata (SPD) e incluso pidieron la renuncia de un legislador relacionado de alguna manera con el affaire.
“Exijo al SPD que este mismo fin de semana aclare su comportamiento y sus contradicciones”, sostuvo Horst Seehofer, presidente de los socialcristianos, una de las formaciones que integra el gobierno conformado también por los socialdemócratas y la Unión Demócrata Cristina (CDU). Seehofer criticó a los líderes del SPD por reclamar la renuncia de Hans-Peter Friedrich, hombre de la CSU que oficiaba como ministro de Agricultura, puesto que debió abandonar el viernes tras las acusaciones que recibió por divulgar información confidencial de la causa que investigaba al diputado del SPD, Sebastian Edathy, por descargar pornografía infantil desde una computadora del Parlamento.
Según las pesquisas en curso, el político socialdemócrata se había bajado imágenes de niños desnudos, de entre 9 y 13 años, durante un periodo que abarca de 2005 a 2010
Por su parte, Hans Reichhart, presidente de las juventudes de la CSU, exigió la renuncia de Thomas Opperman, jefe de la bancada del SPD en el Congreso alemán, a quien acusó por ser el diputado que dejó en evidencia a Friedrich. “No puede ser que un diputado del SPD compre publicaciones con supuesta pornografía infantil y la única consecuencia sea que dimita un ministro de la CSU”, se quejó Reichhart, quien pidió que Opperman “asuma las consecuencias”. El líder de las juventudes de la CSU es uno entre muchos socialcristianos que no perdonan la infidencia de Oppermann de que fue Friedrich quien puso al SPD al tanto del turbio pasatiempo del diputado Edathy, cuyo nombre sonaba para ministro o subsecretario.
El próximo martes, los dirigentes de los tres partidos tendrán una reunión en Berlín para abordar el conflicto suscitado. “Vamos a tener que hablar de la forma en la que cooperamos”, señaló, visiblemente molesto, Seehofer, quien agregó que mañana se conocerá el nombre del nuevo ministro de Agricultura. El líder de la CSU rechazó que el asunto vaya a tener consecuencias para la coalición de gobierno, a pesar de que crecen las presiones en torno a esa cuestión y la oposición exige explicaciones sobre si Merkel estaba al tanto de las investigaciones sobre el diputado Edathy.
Según las pesquisas en curso, el político socialdemócrata se había bajado imágenes de niños desnudos, de entre 9 y 13 años, durante un periodo que abarca de 2005 a 2010. Hasta entonces, Edathy había tenido una brillante carrera y un papel destacado en la investigación del terrorismo de ultraderecha, en especial de la célula de neonazis que asesinó impunemente a nueve inmigrantes y una policía durante en la última década.
La justicia también apunta al ex ministro Friedrich, acusado por revelar información de la investigación que avanzaba sobre Edathy. Sin embargo, el hombre de la CSU se defendió y negó haber violado secretos de gobierno. “Las informaciones sobre Edathy tenían importancia política pero no desde el punto de vista penal”, sostuvo Friedrich, quien acabó renunciando contra su voluntad a instancias de la propia Merkel.
Los verdes y la izuqireda critican
La oposición a la coalición liderada por Angela Merkel, que tiene el 20% de los escaños en el Parlamento alemán, también exigió explicaciones. El Partido La Izquierda pidió que se dilucide en el Parlamento el papel que jugaron Thomas Opperman, jefe de la bancada del Partido Socialdemócrata, y el actual vicecanciller y ministro de Economía, Sigmar Gabriel. “¿Cómo puede ser que estos dos hombres manejaron información de un tema tan delicado y no la hicieron pública en el debido momento?”, se preguntó la presidenta de La Izquierda, Katja Kipping.
Por su parte, la jefa de la bancada de Los Verdes, Katrin Goring-Eckardt, exigió que la canciller asuma las responsabilidad y brinde explicaciones. “El caso de Edathy se está convirtiendo en un escándalo de la gran coalición. Angela Merkel tiene que esclarecer esto”, demandó Goring-Eckardt.
Los Verdes estuvieron en las reuniones que se desarrollaron el año pasado para formar gobierno. Aunque entonces hubo buen clima, el diálogo finalmente se frustró y en la coalición quedaron solo socialdemócratas, socialcristianos y democristianos.
Tiembla la coalición de Merkel por el escándalo de pornografía infantil