Se inició una nueva etapa en la estadística que mide el costo de vida
El dato, de alcance nacional, fue presentado por el ministro de Economía y las autoridades del Indec. El salto de precios más elevado se dio en la atención médica, con un 5,9% mientras que alimentos y bebidas creció un 3,3 por ciento.
El gobierno nacional presentó ayer el nuevo Índice de Precios al Consumidor Nacional Urbano (IPCNu) con un primer resultado del 3,7% de incremento del costo de vida para enero, con lo que mostró una nueva dirección en la política con respecto a la medición oficial de la inflación. El índice anterior, discontinuado luego de diciembre, fue centro de las críticas al kirchnerismo desde los cambios en el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) en 2007 y derivó en una observación por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) al país. Ayer, el Fondo emitió un comunicado en el que señaló que "revisará las acciones" desarrolladas por la Argentina.
La presentación tuvo como protagonistas al ministro de Economía, Axel Kicillof; la directora del Indec Ana María Edwin; y el director Técnico del instituto oficial de estadística, Norberto Itzcovich. Luego de las presentaciones de las cabezas del Indec –que fueron ratificados en sus puestos tras el alejamiento del ex secretario Guillermo Moreno– Kicillof explicó que resultaba imperioso actualizar el índice de precios al consumidor a raíz de los cambios de estructura productiva, de la distribución poblacional y del crecimiento del poder adquisitivo que tuvieron lugar desde 2004. Por ejemplo, la electricidad pasó a tener un peso menor sobre el total y el costo del taxi y del servicio de telefonía móvil crecieron.
En relación con el número de la suba del costo de vida de enero, dijo que fue resultado de la "psicosis" y la "especulación" generadas primero en diciembre con los picos del valor del dólar ilegal y, luego, con la devaluación del peso.
"Es casi trivial y evidente decirlo, pero todos saben que estos precios no los fija el Estado. En su inmensidad son precios que provienen de una decisión privada. A veces decisiones descentralizadas, otras veces de rubros concentrados donde hay pocos proveedores o pocos actores a nivel de la distribución", sostuvo Kicillof. En su evaluación incluyó un rechazo a la idea de que la suba del dólar oficial implica un traslado fuerte a los precios y planteó que debe ser sólo en la porción importada de los costos, que consideró baja.
El ministro subrayó que el nuevo índice "no representa una continuación del anterior IPC sino que cualitativa y cuantitativamente abarca a otra población y su cobertura es nacional" y criticó, además, los índices de precios privados por su falta de "rigor científico". En el pasado, Kicillof también fue muy crítico de los datos que proporcionó el Indec después de 2007, cuando era el jefe de los investigadores del Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino (CENDA).
El 3,7% anunciado ayer estuvo compuesto por subas del 5,9% en atención médica y gastos para la salud, un 5,4% en transporte y comunicaciones, un 4.8% en esparcimiento, un 4,3% en equipamiento y mantenimiento del hogar, el 3,5% en otros bienes y servicios,un 3,3% en alimentos y bebidas, un 2,2% en viviendas y servicios básicos, el 1,6% en educación y el 0,8% en indumentaria. Con estos números altos sobre la mesa, Kicillof defendió el programa Precios Cuidados y la consigna de que la población aporte denuncias ante aumentos bruscos.
Una de las dudas que subyace a la presentación del nuevo índice de precios es cómo quedará la medición de pobreza e indigencia y cómo se elaboran las canastas básicas usadas para establecer las cifras. Si el IPCNu mantiene números más altos que el índice anterior, la cifra que cuantifica el nivel de pobreza en el país podría aumentar y ubicarse más en línea con las que por ejemplo difunde CIFRA, instituto de estudios de la CTA de Hugo Yasky. No obstante su cercanía al gobierno nacional, ese centro presentó varios documentos en los que con inflación anual del 24% marcaba una pobreza del 19,9% en 2012, tres veces más que la que indicaba el Indec en el mismo período (6,5%) como consecuencia de un IPC considerablemente menor.
En cuanto al Producto Bruto Interno (PBI), si bien en los diálogos con el FMI se habló de cambios en el año base, ya el año pasado el gobierno había dicho que no iba a revisar hacia atrás. Ayer no hubo mención del tema.
Aunque quedó tapado por la presentación del IPCNu, el Indec también publicó el Índice de Precios Mayoristas, que a pesar de no haber sido discontinuado pegó un salto muy importante en comparación con las mediciones anteriores. Mientras que se ubicó durante todo el año entre el 1 y el 1,5%, en enero la cifra escaló hasta un 4,9 por ciento.
"Tomamos nota del nuevo índice de precios al consumidor en Argentina hecho público hoy", indicó el FMI en su comunicado, en el que subrayó que esperaba la publicación para finales de marzo de este año por ser una acción especificada en la decisión del Directorio Ejecutivo del Fondo en diciembre de 2013 con respecto a la provisión de datos oficiales del país. "El Directorio Ejecutivo del FMI examinará de nuevo este tema de acuerdo con el calendario especificado en diciembre de 2013 y en conformidad con los procedimientos establecidos en el marco legal del Fondo", planteó.
Desde el grupo de trabajo del gobierno nacional en Estados Unidos creen que si todo funciona tal como es esperado, la decisión del Fondo llegaría recién hacia fin de año, luego de varios meses de evaluación y continuidad en el trabajo conjunto.
El acercamiento técnico con el FMI es una de las patas que durante la gestión de Hernán Lorenzino en el Ministerio de Economía eran consideradas fundamentales para solucionar el problema externo que vive la Argentina y para mejorar el acceso al crédito no solo para el sector público sino también para las empresas. Con los gestos de negociación con el Club de París y el intenso trabajo para la última presentación en el enfrentamiento central con los fondos buitre esa estrategia parece no haber cambiado sino haberse adaptado a los nuevos nombres. «
Edwin: "una metodología compleja"
"Es la primera vez que la Argentina va a tener un Índice de precios realmente nacional. Es una metodología absolutamente compleja, donde han participado equipos multidisciplinarios del Indec, de direcciones provinciales y de 17 universidades nacionales distribuidas a lo largo y ancho del país", subrayó Ana María Edwin, directora del INDEC. El nuevo Índice de Precios Nacional urbano (IPCNu) releva 230 mil precios en 13 mil locales durante todos los días hábiles del mes y alcanza al 86,7% de la población total, lo que implica encuestas a 37 mil hogares y recolección de precios en 146 unidades censales en 40 aglomerados urbanos. Edwin explicó que se relevan todos los gastos de los hogares teniendo en cuenta las diferencias entre las zonas. Por ejemplo la carne es el primer gasto para casi todas las regiones excepto para la Patagonia, en donde en primer lugar se ubican los alquileres. También destacó algunos resultados de la última encuesta nacional de gasto realizada en el 2012, que se usó de insumo para la elaboración de su indicador, que "llevó cuatro años de elaboración", desde que comenzó el proceso, a fines del 2010.
En este sentido, sostuvo que "el quintil de la población de más bajos ingresos participa hoy en el gasto total de los argentinos en 29%", por lo que "hubo una mejora en la distribución del ingreso", ya que "en el 2004, participaba sólo con 23%", según citó, entre varios ejemplos.
Proyecto de aníbal fernández
El senador nacional por el kirchnerismo Aníbal Fernández propuso ayer que las multas aplicadas a hipermercados y supermercados sean pagadas "de inmediato", a pesar de que exista una presentación judicial en contrario por parte de las empresas sancionadas, con el fin de evitar "maniobras dilatorias", tal como reclamó la presidenta Cristina Fernández en una alocución el miércoles pasado. Fernández presentó un proyecto de reforma del artículo 45 de la ley de Defensa del Consumidor con el objeto de que "las sanciones por violar la Ley de Defensa del Consumidor deben hacerse efectivas aun cuando el infractor haya recurrido a la justicia".
A través de un comunicado de prensa, el senador Fernández expresó que "La ley de Defensa del Consumidor otorga al Estado las herramientas para sancionar a los especuladores. El proyecto presentado busca evitar que el infractor goce de una herramienta procesal que le permita dilatar los plazos de cumplimiento de las sanciones acentuando la desigualdad con el consumidor". La ley otorga efecto suspensivo a las apelaciones, "dilatando o anulando en la práctica, el cumplimiento de la sanción", dijo el legislador.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, cuestionó ayer a dirigentes de la oposición por "la publicación reiterada y sistemática" del índice de precios al consumidor (IPC), al sostener que "no representa ni es la opinión del Congreso". Domínguez señaló que "de ninguna manera pueden arrogarse la representación del Congreso de la Nación”, en referencia a la conferencia de prensa que, en ese sentido, brindó un grupo de legisladores de la oposicion encabezados por la diputada de Unión-PRO, Patricia Bullrich y en el que dio a conocer un IPC propio.
El nuevo índice de precios arrojó un 3,7% de incremento en enero