La dudosa muerte de un policía de Drogas Peligrosas de Córdoba. En menos de 15 días, el fiscal podría firmar la resolución para darle un punto final a la causa. La familia abona la posibilidad de un homicidio.
El fiscal Emilio Drazile podría firmar en los próximos días la resolución que cierre el expediente Juan Alós, el policía de Drogas Peligrosas de Córdoba hallado muerto a la orilla de una ruta, en un auto oficial y con un disparo en la cabeza, en la madrugada del sábado 7 de septiembre. El oficial principal había sido alcanzado por las esquirlas del caso de "los narcopolicías", dado a conocer tres días antes. Junto al cadáver, en la cabina del Renault Clío propiedad de la Policía, había una supuesta carta suicida. Esa fue la primera –y única– hipótesis de Drazile.
El expediente del caso tiene ya 9 cuerpos, un volumen inusual para una muerte de "etiología dudosa". En menos de 15 días la resolución que ponga punto al final al caso podría estar lista. En ella se leerá (según adelantaron fuentes del caso) que, a sus 33 años, con dos hijos y uno en camino, Juan Alós decidió por su voluntad quitarse la vida.
Aquella muerte cayó como una brasa ardiente en manos del fiscal de Alta Gracia que –en parte por su proceder, y en parte por el peso político que adquirió el caso– recibió muchas críticas. La resolución analizará cada uno de los aspectos que puso en duda la familia que, desde el primer momento, planteó la hipótesis del asesinato. El documento llevará su firma como único autor intelectual de la investigación, pero también la de una decena de peritos y científicos que participaron del proceso. Eso puede ser leído como un apoyo del Poder Judicial Provincial ante los ataques que le llovieron, incluso de su par federal, Enrique Senestrari. Por estos días, Drazile se dedica a indagar a los testigos presentados por la querella. Luego, comenzaría a redactar la resolución, que apunta a un suicidio. "No hay ninguna persona que haya dicho lo contrario. La autopsia psicológica fue clara: la muerte del padre, aunque algunos lo nieguen, el estado público que tomó el caso que lo involucraba, el cansancio, todo eso fue un cóctel mortal", dijo el fiscal. "Además está la carta de despedida, escrita de puño y letra y reconocida por la familia", agregó.
El expediente del caso tiene ya 9 cuerpos, un volumen inusual para una muerte de "etiología dudosa".
"Investigar un suicidio es, a veces, más difícil que investigar un homicidio. En este caso muchos hablan de más, sin conocer de cerca las pruebas", dijo Drazile.
Pese a su juventud, Alós era uno de los oficiales con más llegada y proyección entre el grupo de investigadores que comandaba el comisario mayor Rafael Sosa. Así lo reconocen, incluso desde Tribunales Federales, quienes trabajaron con él en varios casos.
Pero desde agosto, el nombre de Alós comenzó a ser mencionado en un expediente que instruye el fiscal federal Enrique Senestrari. Junto a una decena de uniformados del área antinarcóticos, se lo acusaba de mantener vínculos con traficantes, y de armar causas judiciales para luego cobrar coimas. El 4 de septiembre, el caso se hizo público. Su familia dijo que, al ver las noticias, Alós mostró signos de arrepentimiento y quiso hablar con el fiscal. A los tres días fue hallado muerto en una ruta cercana a Alta Gracia, donde vivía con Rosana Luna, también policía.
Las sospechas de que podría haberse tratado de un homicidio, para acallar su intención de colaborar con la causa, se acrecentaron con las desprolijidades del fiscal al momento de intervenir en la escena del crimen.
Otra muerte dudosa vinculada en un principio al "Narcoescándalo" fue la de la oficial Damaris Roldan, cuyo caso fue cerrado el miércoles como suicidio. La conclusión a la que llegó la fiscal provincial María Antonia de la Rúa es que Damaris se suicidó, y su justificación está basada en el análisis del teléfono celular, la autopsia psicológica y una carta póstuma que habrían sido las pruebas contundentes que llevan el caso al archivo. La resolución de la Fiscalía es absolutamente contraria a las dudas que mantiene la familia y el fiscal federal Enrique Senestrari, quien sospecha del presunto suicidio y lo relacionó al narcotráfico. La joven de 24 años fue hallada el 17 de septiembre con un disparo en la cabeza en una parada de colectivos de su barrio. Se dijo que la decisión de quitarse la vida provino luego de intercambiar unos 30 mensajes de textos con un hombre, con el que habría mantenido una relación afectiva.
Se trata del juez Juan Carlos Vienna y el fiscal Guillermo Camporini, dos de los principales investigadores de la red dedicada a delitos vinculados al narcotráfico. El plan se descubrió mediante escuchas telefónicas.
Una investigación que se llevó a cabo por medio de escuchas telefónicas reveló que un policía detenido en la Jefatura de Rosario y un delincuente procesado por homicidio planeaban matar al juez Juan Carlos Vienna y al fiscal Guillermo Camporini.
Vienna y Camporini son dos de los principales impulsores de las investigaciones que se llevan a cabo en la ciudad de Rosario para desbaratar a la banda crminial que se conoce con el nombre de "Los Monos", vinculada al narcotráfico.
Las escuchas telefónicas se realizaron entre dos detenidos que permanecen alojados en la Jefatura de Policía de Rosario y en la cárcel de Coronda, aunque están acusados de distintos delitos.
Según publica el portal la Capital de Rosario, el policía detenido es Germán Almirón y el delincuente alojado en la cárcel es Arón Treves, procesado por un asesinato en noviembre de 2012.
"Hay que matar a un juez o a un fiscal para que esto no pase más", se escucha decir a uno de los detenidos, al tiempo que el otro manifiesta: "Esta gente no sabe de las cosas que pueden llegar a pasar. Nunca pasó en la historia de Santa Fe que mataran a un fiscal o a un juez. Hasta que no pase todo va a seguir igual. Los dueños del poder son los jueces y los fiscales porque nunca les pasó nada".
Las investigaciones apuntaron que el encargado de asesinar al juez Vienna era un sicario apodado "Anteojit
Según se detalló, los delincuentes se refieren a Vienna como "arroz con salchicha" y a Camporini como "bocón". Las investigaciones apuntaron además que el encargado de asesinar al juez Vienna era un sicario apodado "Anteojito".
Si bien la noticia se conoció en las últimas horas, las escuchas fueron descubiertas el miércoles pasado. Ese día, el juez Carlos Vera Barros le avisó al fiscal general de la provincia, Julio de Olazábal, que de los diálogos entre ambos hombres se concluía que se encontraban "en plena elaboración un plan para atentar contra la integridad física y/o vida de funcionarios judiciales y/o jueces y/o fiscales".
Efectivos del Escuadrón 61 de Salvador Mazza incautaron más de 13 kilos de cocaína tras un procedimiento llevado a cabo en las últimas horas. Según se supo, los efectivos detectaron a cuatro hombres en actitud sospechosa y transportando una mochila cada uno. Pese a querer fugarse, los hombres fueron atrapados y requisados.En el interior de las mochilas tenían paquetes con 13,062 kilos de la droga.
El obispo de Humahuaca, Pedro Olmedo, denunció que en esta región "no se combate nada" a los narcotraficantes y afirmó que "son escandalosas" las pistas aéreas clandestinas que se utilizan para cruzar la frontera con drogas
"Acá no se combate nada", afirmó el religioso para luego agregar que, más allá de algunas detenciones menores, "a los gordos no los agarran nunca".
Olmedo remarcó que son habituales en Jujuy y en Salta los vuelos clandestinos de los narcotraficantes y recordó que "hace poquito agarraron una avioneta pero porque se le rompió la hélice".
"Eso es el pan nuestro de cada día en Jujuy y en Salta", lamentó el obispo, que subrayó que hace años reclaman a las autoridades locales medidas contra los narcotraficantes.
Al respecto, indicó que como respuesta "te encontrás con la pared" porque "hay un contubernio del poder político, del poder judicial, de la seguridad, indudablemente".
"Es una zona de paso, que se ha estancado la droga", resumió el religioso. Cuando se le consultó sobre las pistas clandestinas, el obispo resaltó que "son escandalosas" en toda la zona.
Las declaraciones del Obispo de Humahuaca fueron hechas ayer en el marco de la 167 reunión de la comisión permanente de la Conferencia Episcopal Argentina.
Hoy los obispos católicos exigen al gobierno nacional "medidas urgentes contra el narcotráfico".
"Los obispos siguen preocupados por el alarmante avance del narconegocio y quiere que se tomen medidas urgentes para combatirlo", dijo el vocero episcopal, Jorge Oesterheld.
Luego de la denuncia de vecinos y la investigación que los efectivos policiales llevaron a cabo, se procedió a realizar 8 allanamientos de la justicia provincial en la ciudad norteña.
En barrios de la ciudad de Orán se realizó el viernes un operativo contra la venta de drogas, procedimiento en el que participaron alrededor de 120 efectivos y 15 móviles de diferentes divisiones policiales. El trabajo fue acompañado por el ministro de Seguridad, Alejandro Cornejo, y el director de la Agencia Antidrogas, Horacio Córdoba.
Se realizaron ocho allanamientos librados por la justicia provincial, en los barrios Taranto, Néstor Kirchner y la zona de la Monotécnica, se secuestró sustancias prohibidas fraccionadas para la venta al menudeo y se detuvo a varias personas. El operativo fue coordinado por el jefe de policía, Marcelo Lami, y el director general de Drogas Peligrosas, Walter Álvarez.
Del operativo participaron uniformados y móviles de las distintas jurisdicciones de la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán como así también efectivos de las unidades especiales que integran la fuerza.
Varios gobernadores son en la actualidad los que sellan acuerdos con Washington para enfrentar el narcotráfico, un flagelo creciente en sus distritos.
Según el diario porteño La Nación, en los últimos meses por lo menos cinco gobernadores firmaron convenios de colaboración para recibir apoyo de oficinas como la DEA, el FBI y otras dependencias del Departamento de Estado. Se indicó que en Salta, los trabajos de cooperación de la DEA están bastante avanzados y el gobernador Juan Manuel Urtubey está convencido de que sin la ayuda de gente especializada, sería imposible combatir el narcotráfico. Desde enero pasado hasta ahora hubo más de 60 detenidos por tráfico de drogas en Salta, y esto, aseguran colaboradores de Urtubey, se debió en gran medida a la ayuda externa de Estados Unidos. “Según dijeron fuentes diplomáticas y funcionarios provinciales, hasta ahora el acercamiento con Washington lo hicieron Buenos Aires, Chubut, Salta, Mendoza y Santa Fe. Por este tema también tiene aceitados contactos con Estados Unidos, el secretario de Seguridad, Sergio Berni”, reveló el matutino. Kevin Sullivan, encargado de Negocios de la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, confirmó la participación de su país en tareas de asesoramiento. "Para nosotros es importante seguir colaborando con el gobierno nacional y con las autoridades provinciales, para ver qué estrategias se pueden aplicar para enfrentar el narcotráfico". A la vez, el actual número uno de la embajada norteamericana, ya que Washington no envió aún al nuevo embajador, añadió: "Mantenemos una comunicación abierta tanto con el gobierno nacional como con las autoridades provinciales". Washington aceptaría ampliar la lista de gobernadores que requieran colaboración y ayuda de Estados Unidos para combatir el narcotráfico. La ley 26.052 les permite a las provincias lograr un mayor accionar en la lucha contra el narcotráfico. Hasta ahora son ocho las provincias que adhirieron a esta norma por diferentes motivos. La mayor parte de los distritos que lograron ampliar las facultades de acción de sus tribunales y policías en el combate contra el narcotráfico, pidieron ayuda a Estados Unidos.
Lo hizo durante su alegato en un juicio por un doble crimen ocurrido en enero de 2010
Según Javier Pascua, "hoy son bandas semi organizadas, mañana van a ser organizadas y no se podrán detener". Además, el fiscal de Cámara denunció el vínculo de policías, jueces y abogados que cobran "dinero de la droga".
Se excedió porque la gravedad del asunto obligaba a trascender el rol de acusador. El fiscal Javier Pascua aprovechó su alegato para advertir que lo que se estaba juzgando en la sala de la Sexta Cámara del Crimen de Mendoza no era, apenas, un doble homicidio. "Esta es una causa compleja –afirmó– que permite visualizar una problemática actual: la de las bandas, el narcotráfico y los asesinatos, algo que se va a profundizar si la provincia no se despierta." Después pidió la prisión perpetua para los tres imputados. La premonición de Pascua se dio en el marco del juicio por lo que se conoce como el doble crimen de El Carrizal, cometido en enero del 2010 contra dos albañiles. "Hoy son bandas semi-organizadas, mañana van a ser organizadas y no se podrán detener", avisó el fiscal, y enseguida denunció que "el expediente muestra una organización básica que funciona gracias al vínculo con policías, jueces y abogados que aconsejan y son pagados con dinero de la droga". En ese sentido, Pascua explicó que estos grupos mafiosos "distribuyen funciones dentro de la organización y se proveen de armamento sofisticado, como los proyectiles con puntas de teflón que perforan los chalecos antibalas de la policía". El fiscal de Cámara también tuvo tiempo para criticar, no solo a sus pares, sino también a toda la sociedad mendocina. "Cuando hay un crimen resonante, la gente parece despertarse y sale a la calle y reclama, pero eso dura, como mucho, una semana, después es como si volviera a dormirse, mientras los delincuentes trabajan y se ocupan de mejorar todos los días. Además existe un déficit en la vocación de servicio de muchos funcionarios que están en la justicia para que les digan doctores." Para Pascua fue importante extenderse en sus argumentos porque "hay que entender cómo se produjo la muerte de las víctimas, que se trató de algo premeditado, que respondió a la lógica del ajuste de cuenta, y porque es necesario mostrar cómo se desplazan los asesinos, que armas usaron y cuanto les pagaron".
SANGRE NARCO. A los albañiles Darío Echevarrieta y José Ceferino Escudero los mataron con un pico y una botella de sidra, luego de maniatarlos con alambres. Fue el 15 de enero de 2010 dentro del barrio privado Coral. La saña de los matadores buscó dar un mensaje a un destinatario inequívoco: Daniel "El Rengo" Aguilera, el dueño de la casa donde trabajaban las víctimas y uno de los líderes de la barra brava del club Godoy Cruz Antonio Tomba. Los investigadores descubrieron que detrás del doble crimen asomaba una guerra por el control de la venta de droga en el barrio La Gloria y que El Rengo representaba a una de las facciones en pugna. La otra, respondía a Marcelo "El Gato" Araya. No pasó mucho tiempo hasta que Araya fuera detenido como principal sospechoso. Con él cayeron dos integrantes de su banda: Ricardo "Gigante" Ferreyra Ervidia y Héctor "Hueso" Morales. En el juicio, hubo escuchas telefónicas en las que los imputados organizaban el ataque. Así se probó que el doble homicidio fue instigado por Araya, y que los otros dos actuaron como sicarios. «
el nombre de "la yaqui"
En el juicio surgió el nombre de Sandra Jaquelina Vargas, "La Yaqui", presunta líder narco cuyo nombre ya trascendió las fronteras. Su nombre fue invocado por Ricardo Ferreyra, luego de ser detenido: dijo que quería denunciar el tráfico de droga que realizaba Daniel Aguilera, junto a sus hermanos. Un negocio del que también participaba su presunto jefe Marcelo Araya. Según Ferreyra, Araya "le provee droga a La Yaqui, que es la mujer de Cristian Gélvez". Su testimonio le quitaría a Vargas su status de "jefa narco" y la rebajaría al de "distribuidora", capaz de manejar una cierta cantidad de "quiosquitos" del oeste de Godoy Cruz, mientras su marido estaba en la cárcel. En enero Gélvez fue asesinado y su esposa habría "heredado" sus negocios. Sin embargo, es difícil imaginar como una simple “tranza” comanda un ejército de sicarios adolescente y hasta le puso precio a la cabeza de periodistas y policías.
Las denuncias periodísticas sobre la presunta líder de una banda mendocina no prosperan. El robo al diario El Sol y el ex secretario de Cobos que defiende narcos.
Coincidencia. Dos días después de que se hiciera pública la amenaza a tres periodistas, otros tantos hombres armados robaron la redacción.
Una mujer llamada Sandra Yaquelina “La Yaqui” Vargas y la sombra de una banda delictiva denominada “Los Angelitos de Yaqui” que dominarían violentamente el territorio de Campo Papa –un humilde asentamiento ubicado en la localidad de Godoy Cruz– tienen a la población mendocina sumida en la preocupación.
Todo comenzó cuando los medios nacionales y locales revelaron las amenazas de muerte que Yaqui habría realizado contra tres periodistas del diario El Sol. El medio venía realizando notas periodísticas relacionadas con el accionar de esta banda de jóvenes de entre 15 y 20 años –presuntamente comandados por Vargas– que manejan el comercio de la droga en barrios del oeste del departamento de Godoy Cruz.
Pero extrañamente las denuncias por amenazas contra los empleados del matutino El Sol no están asentadas en la Justicia por los propios periodistas sino que fueron advertidas por investigaciones policiales que señalaban que los “Los Angelitos de Yaqui” tenían previsto tomar alguna represalia contra los trabajadores de prensa. Estos informes llegaron a los oídos de la fiscal especial Claudia Ríos, quien rápidamente dispuso dos medidas: dar a los tres periodistas custodia policial permanente y tratar de corroborar que los comentarios de su informante fueran ciertos y comprobables. Sobre todo teniendo en cuenta que sobre Yaquelina Vargas no existe ninguna causa judicial abierta así como tampoco contra los denominados angelitos. “Una vez que se chequee la veracidad de esa información veremos de qué modo procederemos. Si comprobamos lo referido a las amenazas contra periodistas, la imputo y la detengo”, sostuvo Ríos al diario Los Andes. De realizarse la detención en la que arbitra la fiscal, Yaqui sería imputada bajo el cargo de amenazas. Un delito que nada tendría que ver con los casos relacionados al narcotráfico que la prensa y la policía le viene endilgando por las más de 20 muertes ocurridas en esa zona de Godoy Cruz durante los últimos años. Varias de ellas catalogadas en el marco de las venganzas y en las cuales –según las investigaciones periodísticas– tendrían mucho que ver menores y jóvenes a los que la prensa denominó soldados de Yaqui.
Los hechos acontecidos no terminan en esto. Luego de la consternación social tras las denuncias y ante la visible problemática que se encuadra en los límites de la provincia cuyana, respecto del creciente índice de asesinatos que amontona un saldo de 33 víctimas en lo que va del 2014, el sábado 15 de febrero tres hombres armados entraron a las instalaciones de diario El Sol, apenas 48 horas después de que la policía dispusiera la custodia de los periodistas amenazados por informar sobre el accionar de “Los Ángeles de Yaqui”. Según destacó el diario El Sol, los sujetos ingresaron armados y por la fuerza, redujeron al personal de seguridad privada, robaron algunos elementos, insultaron y se fueron. “No llames a la policía porque te morís”, le gritó uno de los jóvenes ladrones a la mujer de seguridad que estaba en el diario. De inmediato fuentes del Ministerio de Seguridad de Mendoza aseguraron que el robo no tenía vinculación alguna con las amenazas recibidas. “Fue un robo al voleo”, aclararon tras dar la noticia de que los autores del atraco habían sido detenidos.
Inesperadamente, el miércoles 19, la presunta jefa de la banda narco se presentó espontáneamente a la Justicia para negar los cargos que se mencionan en su contra. Mediante un escrito presentado a la fiscal Ríos, aclaró: “No puedo entender el motivo por el cual he sido elegida como el nuevo enemigo público de la sociedad de Mendoza, pero adelanto que los mendocinos merecemos honestidad de nuestros funcionarios”.
Al lado de la mujer señalada como jefa del cartel narco estaba su abogado, Alejandro Acosta –ex subsecretario de Justicia de Julio Cobos y abogado defensor de Marcelo “El Gato” Araya, uno de los más célebres narcos de Mendoza hoy condenado a prisión perpetua por el homicidio de Exequiel Salas–, quien explicó la decisión de su clienta de presentarse para negar las acusaciones. “Ella ha sido objeto de una persecución totalmente irregular primero por los agentes policiales y luego por los periodistas que la han puesto en una escena falaz, mentirosa”, recalcó Acosta, quién puso bajo sospecha la investigación al advertir supuestas movidas de distracción tras las acusaciones contra su clienta. “Esto es una pantalla de humo y una cortina de distracción a la semana trágica que se produjo en Mendoza”, agregó en relación al trágico accidente entre un micro y un camión que dejó como saldo 19 personas muertas.
La aparición del abogado Acosta en escena sorprendió a propios y extraños. El interrogante se desprende en un dato clave: cómo hizo Vargas –dueña de una rotisería– para contratar un abogado del estatus jurídico de Acosta.
Pero este es un caso con muchos más cabos sueltos. Entre los asesinatos ocurridos en lo que va de este año aparece Cristian Gelvez (51), un convicto con salidas transitorias, que fue asesinado el 18 del mes pasado a balazos y era pareja de Vargas.
Demasiadas pistas dispersas para dar con un clan dedicado al narcotráfico. De todas formas y sin perder de vista la pesquisa acerca del asidero de las amenazas, tampoco habría que descartar que cuando la policía “informa” sin pruebas contundentes, puede haber algún gato encerrado.
Narcopolémica
La Argentina era un país de tránsito, y ahora es un país de consumo, y lo más grave es que también es de elaboración. Me parece que allí hay que poner el esfuerzo de toda la inteligencia policial”, dijo el ministro de Defensa, Agustín Rossi. Según la agencia DyN, el ministro alertó sobre la “connivencia entre las fuerzas de seguridad con la organización narco”. Y se distanció del gobernador bonaerense y precandidato presidencial Daniel Scioli, quien planteó que es necesario “debatir el rol de los militares para la lucha contra los narcotraficantes”. Para Rossi, esa postura “es un grave error”. Consultado sobre los dichos de Rossi, y tras aclarar que no había escuchado las declaraciones del ministro, Sergio Berni lo desmintió: “Los que trabajamos en la primera línea de la lucha del narcotráfico sabemos que la Argentina no es un país productor”, aseveró el secretario de Seguridad. Además, Berni aseguró que “no hay posibilidad de que la persecución policial pueda contra el narcotráfico”.
El Departamento de Estado norteamericano le dijo al gobernador santafecino, Antonio Bonfatti, que la capital provincial es un punto estratégico para el paso de estupefacientes desde las zonas productoras hacia su destino de exportación.
El gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, y su ministro de Seguridad, Raúl Lamberto, volvieron de Washington con un diagnóstico preciso de la preocupación que existe en los Estados Unidos sobre el avance del narcotráfico y el crecimiento de la violencia en las provincias del centro del país, como la suya, Córdoba y Entre Ríos.
Bonfatti se reunió el 15 de enero pasado con el representante de Asuntos del Hemisferio Sur del Departamento de Estado norteamericano, William Ostick, en donde los especialistas de esa dependencia norteamericana detallaron una serie de puntos y de características que ponen a Rosario como un "núcleo duro" del narcotráfico en el país. En el último tiempo, producto de la expansión del tráfico de drogas yla violencia se disparó en esa ciudad la cifra de homicidios hasta alcanzar los 264 en 2013 y 58 en lo que va del año.
"Los diagnósticos fueron coincidentes en el Departamento de Estado y en la OEA. Nos enumeraron una serie de características por las cuales consideran que Rosario y otras zonas del centro del país tienen hoy problemas con el tráfico de drogas", explicó el ministro de Seguridad.
La visita de Bonfatti y Lamberto a Washington abre las puertas a programas de organismos internacionales para el desarme y la prevención de adicciones, por lo que la semana pasada llegó a Santa Fe un grupo de instructores del Federal Bureau of Investigation (FBI), encabezados por Frank Nivar, un agente especial que investigó los carteles de droga mexicanos y colombianos desde la oficina de Chicago para capacitar a policías locales
En el último tiempo, producto de la expansión del tráfico de drogas yla violencia se disparó en esa ciudad la cifra de homicidios hasta alcanzar los 264 en 2013 y 58 en lo que va del año.
Esa misma semana, el gobierno de Santa Fe firmó un acuerdo con el Ministerio de Seguridad de la Nación para organizar un cuerpo de policía de prevención barrial, con el objetivo de detener la ola de violencia en los centros urbanos provinciales.
Los especialistas del Departamento de Estado indicaron que "la droga baja desde los países productores hacia la Argentina con fines de exportación". En este esquema, Rosario resulta un punto estratégico por su geografía, por la confluencia de rutas terrestres con conexión internacional, como la 34 (Bolivia) y la 11 (Paraguay), y, sobre todo, por la hidrovía. Santa Fe posee 21 puertos privados, la mayoría dedicados a la exportación, y cuatro públicos.
"Otra de las características que nos señalaron es que Rosario, al no ser la capital del país, donde hoy están centralizadas las fuerzas de seguridad federales, enfrenta cierta vulnerabilidad para el combate del narcotráfico", indicaron desde la administración del Frente Progresista. Además, parte de la policía de Santa Fe está bajo sospecha por sus presuntos vínculos estrechos con el narcotráfico. Un caso reciente, como fue el procesamiento de la banda de Los Monos, grafica la situación: de los 36 imputados, diez son efectivos de la policía provincial.
"La droga es manejada por carteles internacionales que utilizan a grupos locales para el traslado de los estupefacientes. Nos señalaron que a estos grupos no se les paga con dinero, sino con una parte de los cargamentos de droga, que es menos del 5 por ciento de lo que sale. Nos advirtieron que esas bandas con anclaje territorial generan «ruido», cuando lo importante, como es la exportación de estupefacientes, pasa por otro lado", agregaron.
La reunión en el Departamento de Estado norteamericano fue solicitada por el gobierno santafecino, según informaron fuentes oficiales, y hubo una respuesta favorable de parte de la administración de Barack Obama. Se concretó a partir de las buenas relaciones que tejió el Poder Ejecutivo provincial durante la gestión de Hermes Binner con Vilma Martínez, quien se desempeñó como embajadora en nuestro país hasta julio pasado.
En poco más de 50 días la localidad santafesina acumula ocho muertes violentas
Los locales ya la nombran "La pequeña Medellín" por la racha de ajustes de cuentas cometidos por sicarios. En sus calles creció "Pollo" Bassi, acusado de ser partícipe del homicidio de Claudio "Pájaro" Cantero, líder de "Los Monos".
Sentados en cada extremo del banco de madera del segundo piso del Palacio de Tribunales, con las espaldas apoyadas sobre la pared del Juzgado de Instrucción de la Sexta Nominación, dos hombres pestañean tempestades. El sueño parece partirles el cuello, dejando caer la cabeza hacia delante, en un lento vaivén que nadie parece notar. A su izquierda, sobre el mostrador de mármol color natural, una rubia atolondrada discute con el empleado de camisa clara y corbata roja, que se refugia detrás de la cortina metálica marrón oscuro y dispara evasivas con oficio. Desde el techo, tres tubos iluminan las montañas de expedientes que el juez Juan Carlos Vienna debe resolver para traer algo de paz a una ciudad convulsionada por la espiral de cocaína, pólvora y sangre que no acaba. Entre las causas, se distingue el procesamiento de los Cantero, "Los Monos", el clan que domina la vida y la muerte sobre los márgenes del Río Paraná. En el despacho de Vienna, Luis Bassi grita y maldice la pereza judicial. A su lado, Carmen, esposa y madre de sus seis hijos, lo escucha con los ojos inundados de rabia. En sólo menos de dos meses perdió dos a manos de sicarios. El vuelto, dicen, llegó porque su hijo Luis, conocido como "Pollo", meó fuera del tarro. Y en Rosario se puede mear en cualquier lugar, menos sobre el honor de los Cantero.
El pasillo se vacía a las dos de la tarde. Entre pasos que se alejan, se oyen las risas de las empleadas de polleras ajustadas, que sustentan el mito nacional sobre las rosarinas. Ajenos a la belleza circundante, Luis y su esposa abandonan la reunión masticando bronca y saludan a Iván Mendoza, su abogado. Los hombres que antes dormían, ahora los escoltan refregándose los ojos. Son sus hijos Marcelo y Damián, que no les quitan la vista de encima ni medio metro al bajar por las escaleras. Antes de llegar a la calle, la familia cruza abrazos y besos con las abogadas de Milton Damario, sospechado de ser el autor material del homicidio de Claudio "Pájaro" Cantero, hijo pródigo de Los Monos, crimen que también tiene a su hijo Pollo como presunto partícipe.
Después de la breve charla, los Bassi encaran hacia la salida de la calle Moreno al 1600. Dos policías vigilan desde las escalinatas para que nadie se atreva a romper a tiros la tarde. Marcelo y Damián lideran la caminata hasta el estacionamiento de la calle Montevideo, donde pagan la estadía y suben a la Toyota Hilux gris con vidrios polarizados. La familia se acomoda en los asientos en silencio; los hombres se quitan las pistolas de la cintura y Marcelo, de gorra, jeans y chomba, acelera tranquilo hasta la Circunvalación Presidente Illia, para atravesar el sur pobre de la ciudad. Desde la ventanilla del asiento de acompañante, donde Luis y Carmen se acurrucan como novios adolescentes, asoman los barrios Fonavi, La Tablada y Las Flores, histórico territorio de Los Monos. Las pintadas de los muros alternan el azul y amarillo con el negro y rojo. Idéntica artística lucen los bloques de cemento que separan ambas manos. Después de cinco minutos de viaje, la camioneta abandona la cinta asfáltica, cruza el Arroyo Saladillo y avanza por la avenida San Martín, que conduce al centro de Villa Gobernador Gálvez, la localidad que, según el censo nacional de 2010, cuenta con 80.769 habitantes, y en 2013 sumó 34 asesinatos. Los primeros meses de este año tampoco trajeron alivio: en 53 días la ciudad ya acumula ocho muertes violentas, entre ellas la de Jorge Lavezzi, tío de Ezequiel, el futbolista del Paris Saint Germain, y la de Maximiliano, hermano del Pollo Bassi.
El traslado acaba en una casa de frente humilde, algo descascarado, que muestra entreabierta la puerta de hierro de la medianera. La Hilux estaciona y antes de bajar, Marcelo se asegura de que nadie merodee. Recién cuando se convence de que no hay peligro, apaga el motor.
Luis Bassi es alto, pelado y tremendamente barbudo. Tiene un revólver de mango corto entre el pantalón y la piel, los brazos como paréntesis de carne gruesa y el abdomen generoso; los botones superiores de la camisa de mangas cortas están desabrochados. Para evitar disgustos, Luis sugiere entrar rápido al refugio que ocupa por estos días y saluda a sus nietas, que juegan ajenas al operativo de seguridad. La madre del jefe de la familia está sentada en el fondo, bajo techo, de cara a la pileta que no tiene agua y que nadie parece tener ganas de disfrutar. Luis llama en voz alta al resto de la comitiva y se sienta en los laterales de la mesa; es un buen anfitrión, que ofrece la bandeja con milanesas napolitanas que preparó una de sus nueras y saluda a los hombres que entran y permanecen en silencio, parados alrededor de los comensales. En el pasillo que conduce desde la calle hasta el patio trasero trabaja un morocho de pelo largo, tatuajes de tinta china, joggings truchos, visera hacia atrás y soldadora en la mano. El cigarrillo suave que hasta el filtro tiene blanco le sesga la boca. El humo achina los ojos pero no dificulta en nada la tarea que le encomendaron. Este tipo, que tampoco habla, que lleva los malos tragos de la vida cicatrizados en la piel, está blindando la casa. Ventanas, puertas y portones están al rojo vivo por el paso de la máquina que el changarín blande como si fuera una pistola automática.
"Tuvimos que blindar la casa para amainar las balas" suelta Luis, que ahora invita los fideos con aceite y queso que viajan directo desde la olla hasta los platos empujados por un tenedor. Frente a él, ajenos a la conversación, Marcelo y Damián hablan continuamente por teléfono. Lo hacen por el altavoz del radio y los temas refieren al camión que se quedó sin gasoil en la ruta. El resto de la familia mira fotos viejas, recuerdos de un pasado diezmado por la venganza.
Luis tiene algo más de sesenta años. Vive en Gálvez desde que tenía tres meses y se casó con Carmen el 24 de octubre de 1973. Trabajaba como mecánico cuando ella llegó desde Tucumán junto a sus hermanos. Luego fue ayudante de maquinista en el ferrocarril y pudo comprarse tres taxis con la indemnización de un accidente fabril. El 21 de octubre de 1997 fundó Cinco Estrellas, la primera remisería de la ciudad, en la que llegaron a trabajar más de 200 personas. Ahora el negocio anda rengo, sobre todo después de la muerte de sus hijos.
El almuerzo acaba y el dueño de casa sugiere ir hasta la agencia. Sale a la vereda y su hermano le grita que vuelva, que lo lleva en auto. Luis no hace caso, no escucha lo que no quiere escuchar y avanza decidido. Sus hijos y los otros que estaban en la casa sin hablar lo secundan en auto, a paso de hombre, con la mirada cerrada en los movimientos de los jóvenes que pasan en moto, medio de transporte preferido por los sicarios locales, que se mueven como mosquitos mecánicos en busca de sangre a cambio de algunos miles de pesos. La tarde es espesa en la esquina de Chile y 20 de Junio. Justo aquí cayeron Leonardo, el 31 de diciembre, y Maximiliano, el 11 de febrero. Maxi fue baleado dentro del negocio, su hermano mientras reparaba un camión. Ambos crímenes fueron ejecutados por asesinos contratados por enemigos de la familia. Por eso Luis camina armado y su hija tuvo que abandonar la ciudad junto a su esposo. Pero no es el único vecino que eligió este camino. Ocurre que en los últimos años, Villa Gobernador Gálvez se acostumbró a respirar pólvora.
Bebote sujeta la palanca de cambios con la mano derecha que parece una pechuga de pollo cruda. A centímetros de los dedos izquierdos guarda su pistola automática. Conduce a media velocidad y cuenta que vive hace 40 años en "La Pequeña Medellín", como llama a Gálvez, y que gana seis mil pesos trabajando de remisero. Hace poco que su esposa enfermó de cáncer y eso lo tiene preocupado. Ya en confianza, admite que quiso abandonar la ciudad por la violencia de los últimos tiempos pero que no pudo hacerlo porque su casa perdió valor de venta cuando el terreno que está frente a la vivienda fue tomado por familias humildes que levantaron los ranchos de chapa. Bebote no sufre el narcotráfico, es la inseguridad lo que lo tiene a maltraer.
"A la noche acá no se puede andar. En las estaciones de servicio no te cargan si no llevás el cambio justo, pasa que los robaron tantas veces que dejan la plata en un buzón", suelta mientras recorre la periferia del casco histórico. El viaje conduce por los asentamientos Costa Esperanza, Barrio Aguirre, Villa La Ribera, Fonavi, La Tablita, Barrio Ibarra, la medialuna pobre que creció bajo el gobierno de Pedro González, el intendente que a principios de 2013 pidió matar a 20, 30 delincuentes, y que hoy nadie puede encontrar. En Gálvez ni el jefe comunal se salva de las sospechas. Menos aún desde que un allegado de Olga Coteluzzi, su esposa, diputada provincial por el FPV, cayó con 80 kilos de cocaína. También el Pollo Bassi figura en la lista de amigos de González. Los vecinos aún recuerdan cuando en diciembre de 2012, en plenos saqueos a los negocios locales, el jefe de gobierno convocó al Pollo para que frenara a los atracadores porque la policía tenía orden de no intervenir. Bassi garantizó la seguridad en la ciudad durante tres horas, hasta que la policía pudo organizarse para intervenir. El Pollo, fiel a su estilo, hizo el trabajo con una ametralladora en la mano. Porque en la Pequeña Medellín hace rato que manda el que tiene el caño más largo. «
Otra protagonista, misma historia
Norma Acosta es otra protagonista estelar del culebrón narco que sacude los cimientos políticos de Villa Gobernador Gálvez. La mujer es viuda de Miguel Ángel Saboldi, alias "Japo", de 35 años, quién murió el 12 de abril de 2013 en un incendio, cuando estaba alojado en la Alcaidía de Jefatura de Rosario.
Japo había sido detenido una semana antes en una chacra de la localidad vecina de Alvear con ocho kilos de cocaína, 14 panes de marihuana, armas y 150 mil pesos en billetes chicos.
"El plan fue matarlo a mi marido a pedido del 'Gordo' González (como lo llaman al intendente de Gálvez, Pedro Gónzalez) y del señor Bassi ('Pollo'); lo mataron al negro de mierda gusano narco, que era mi marido", gritó entonces la mujer.
Lo que no dijo fue que ella también tenía un pasado ligado al narcomenudeo. El 11 de junio de 2009, Acosta fue detenida en un procedimiento de la Dirección General de Prevención y Control de Adicciones de la provincia, en el que se desbarataron dos cocinas de cocaína. Una de esas factorías funcionaba en la unidad básica del barrio La Tablada de Rosario que estaba a su cargo.
Del pasado fabril al presente feroz
Villa Gobernador Gálvez, antes de ser famosa por los ajustes de cuentas entre narcos, era conocida por albergar industrias como Swift, Paladini y Unilever. Hoy, en Gálvez, se comercializa cocaína y sus versiones depuradas: "alita de mosca" y "escama".
También marihuana y pastillas pero no se consigue “paco”, porque eso no es negocio. El tráfico de drogas ha llevado a la ciudad a una guerra que parece no tener fin. La violencia que brotó por el abandono del Estado (local, provincial y nacional) sólo ha criado muerte.
Ahora, ningún vecino se anima a caminar de noche, al punto de que llegan a pagar 20 pesos para que un auto los proteja al menos 300 metros.
Se trata de Joaquín "El Chapo" Guzmán, líder del cártel de Sinaloa. Lo confirmó el gobierno de México. Su historia y los rumores que hubo sobre su muerte.
Las autoridades mexicanas y estadounidenses capturaron en la ciudad de Mazatlán al líder del cártel de Sinaloa, Joaquín "El Chapo" Guzmán, el capo del narcotráfico más buscado por ambos países, informó este sábado la agencia de noticias local Notimex.
Guzmán, quien se fugó de una cárcel de máxima seguridad en 2001, fue detenido con vida en un operativo realizado en la noche del viernes, en el estado de Sinaloa, bastión del cártel.
El capo, de 53 años, fue localizado por las autoridades en un hotel de la costa de Mazatlán, de acuerdo a información de medios locales.
"Esto es enorme, es grande. Muchos decían que nunca iba a ser posible capturarlo pero se hizo", señaló a Notimex un alto funcionario estadounidense que confirmó la captura y pidió aninimato.
La foto de la detención que difundió el New York Times.
Desde hace dos semanas las autoridades desarrollan en Sinaloa un operativo especial en contra de integrantes del cártel de Sinaloa, en el marco del cual han sido capturados hombres cercanos a Ismael "El Mayo" Zambada, segundo al mando del grupo delictivo.
En el marco de esta operación las autoridades descubrieron un sistema de escape desarrollado por el cártel a través de bañeras que llevaban a alcantarillas en la ciudad de Culiacán.
El Chapo Guzmán se convirtió en uno de los narcotraficantes más buscados del mundo tras escapar en enero de 2001 del penal Puente Grande, en el estado de Jalisco (oeste). El gobierno de Estados Unidos ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares por información que permitiera la captura de "El Chapo", varios de cuyos familiares y colaboradores fueron detenidos en los útlimos años.
La confirmación
El Procurador General de México, Jesús Murillo Karam, confirmó la captura de Guzmán en la conferencia de prensa realizada este sábado en el hangar de la Secretaria de la Marina.
El funcionario aseguró que el líder narco "fue identificado al 100%", antes de su traslado. Sería llevado a la cárcel de máxima seguridad El Altiplano.
La operación fue trabajada y planificada durante varios meses, de acuerdo con Murillo Karam, y "la detención fue impecablemente lograda": no hubo enfrentamientos ni fue disparado un solo tiro.
"Se descubrió que se ocultaba en un lugar que estaba conectado con 7 casas más mediante túneles", aseguró. "Las puertas de las casas estaban reforzadas con acero", agregó Murillo Karam.
La identidad del detenido fue confirmada por el presidente Enrique Peña Nieto en su cuenta de Twitter. "Reconozco la labor de las instituciones de seguridad del Estado mexicano, para lograr la aprehensión de Joaquín Guzmán Loera en Mazatlán", escribió.
Ascenso y rumores de muerte
Joaquín Archivaldo Guzmán Loera nació el 4 de abril de 1957 en La Tuna, Sinaloa, y es el líder de la organización internacional de droga llamada Alianza de Sangre, también conocida como el Cártel de Sinaloa. Después del arresto de Osiel Cárdenas del Cártel del Golfo, Joaquín Guzmán se convirtió en el principal traficante de drogas de México. En 1993 fue detenido en Guatemala, pero ocho años después escapó de la prisión de máxima seguridad en el estado mexicano de Jalisco.
Desde su fuga en enero del 2001, se convirtió en el segundo más buscado por FBI e Interpol después de Osama Bin Laden. Posteriormente a la muerte de éste, en 2011 en el ranking titulado "Los nuevos 10 más buscados", que se elaboró a partir de una lista realizada por la revista Forbes, colocó en primer lugar a Guzmán Loera, a quien calificó como un hombre "implacable y determinado". Esta misma revista calculó su fortuna en mil millones de dólares. Para el año 2013, se le colocó en el lugar 67 entre las personas más poderosas del mundo.
Su salto en el mundo del hampa se dio durante 1980, cuando se asoció con Miguel Ángel Félix Gallardo (también conocido como El Padrino), líder del cártel de Guadalajara y el principal narcotraficante de cocaina en México durante esa época. En 1989, Gallardo fue detenido y procesado, lo que causó que el cártel de Guadalajara se dividiera y Joaquín Guzmán se trasladara a Culiacán, para fundar el Cártel de Sinaloa, consolidándose como el nuevo líder del narcotráfico en México.
En febrero de 2013, hubo una versión que indicaba que "El Chapo" había muerto. Medios guatemaltecos afirmaron que en ese país se dio un fuerte enfrentamiento entre el ejército y sicarios relacionados con el Cártel de Sinaloa. y se especuló con que en él habría perdido la vida el capo narco, que supuestamente se ocultaba en esa zona. Sin embargo, eso nunca pudo ser confirmado.
Estaban camuflados en uno de los vehículos del rally que partieron desde Chile. La increíble suma en que está valuada esa mercadería.
Imagen ilustrativa.
La policía francesa se incautó cerca de 1,4 toneladas de cocaína en un camión de asistencia del rally Dakar que había llegado en barco desde Chile al puerto de Le Havre, en una operación internacional que ha dado lugar al arresto de dos españoles y dos búlgaros y que sigue abierta.
Una portavoz policial explicó a Efe que los dos españoles, de los que no se facilitó la identidad, fueron arrestados en el centro de Francia, mientras que los dos búlgaros fueron capturados en su país simultáneamente a esta aprehensión de cocaína -un récord en la Francia metropolitana- el pasado miércoles. Los dos hombres capturados en Bulgaria aparecen como los organizadores de este tráfico.
La droga, envuelta con una cobertura triple de plástico, estaba camuflada en unos neumáticos que iban en la caja del camión de asistencia del Dakar que llegó a Le Havre en un barco procedente de Valparaíso, y que estaba siendo objeto de seguimiento, precisó la portavoz.
Subrayó que se trata de una "red internacional" y que están previstas más detenciones en varios países, sin precisar cuáles.
El precio de los estupefacientes aprehendidos hubiera podido representar unos 270 millones de euros en el mercado negro. El ministro francés de Interior, Manuel Valls, estuvo esta mañana en la dirección de la división antidroga de la Policía Judicial en Nanterre, a las afueras de París, para conocer los detalles de la operación.
Saltó la ficha con el Juez federal de Orán, Raúl Reynoso, quien aseguró que luego de 9 años en el cargo, en esta jurisdicción se encontraron algunas cocinas rudimentarias para elaborar pasta base. Merca no, esa sólo la hacen en Bolivia, para comprobarlo están las 17 toneladas de esta década.
No es ninguna novedad que en la ciudad de Salta, así como en Orán, existen distintos lugares donde funcionan las denominadas “cocinas” clandestinas, en las que no, no se preparan guisos por fuera de la ley, no vaya a pensar eso usted, en esos lugares se hace frula, farafa, basura, basuko, pipa, etc.
Para que no quede ninguna duda, el Juez Reynoso, en una entrevista radial, dio una breve clase en lo que a cocinas de base respecta: “hay diferentes tipos de laboratorio donde se puede hacer droga. En nuestro caso podemos hablar de cocinas en el monte donde se utiliza la hoja de coca natural y se agregan precursores químicos”, este sería el tipo preponderante en el norte salteño, aunque no el único, porque la clase express del Juez no terminó ahí, sino que reconoció que también “hay otros tipos de cocina, que son aquellas que tienen ya pasta base elaborada, le agregan otro elemento y la terminan convirtiendo en cocaína”, aunque recalcó que “en mi jurisdicción solo encontramos laboratorios rudimentarios para transformar la hoja de coca en paste base”.
Continuando con la clase, Reynoso tiró un dato no menor, aunque no tenga mucha relevancia en lo que él reconoce como su jurisdicción, hablamos de un tercer tipo de cocinas, aquellas típicas de las grandes ciudades como Córoba, Rosario o Bs. As., en las que se preparan exclusivamente drogas de diseño, en otras palabras droga careta para chetos. Aunque rara vez, oh casualidad, son estas cocinas las que terminan en la primera plana de los policiales.
De este último tipo de cocinas un poco mas cool el Juez aseguró que en su jurisdicción tampoco se encontraron. Lo que sí encontraron en estos últimos 9 años fue un total incautado de 17.500 kilogramos de cocaína y demás intentando pasar ilícitamente la frontera. Casi un cambio, monedas, si consideramos el total de toneladas que pasan anualmente la línea divisoria entre Argentina y Bolivia.
El juez federal de Orán, Raúl Reynoso, reconoció por Fm Aries, que en la frontera norte se detectaron “laboratorios rudimentarios” para la elaboración de pasta base de cocaína.
El magistrado fue consultado en el marco de la polémica generada entre funcionarios del Gobierno Nacional sobre la existencia o no de producción de droga en el país. “Estamos en una situación que concitó el interés del país y veo con mucho agrado que Buenos Aires en estos años haya puesto la vista en la frontera norte”, dijo Reynoso.
El juez aclaró que “como magistrado tengo que permanecer ajeno a cualquier polémica”, aunque aceptó responder “por los casos que tengo”, según dijo. Reynoso señaló que “la gente común no tiene porque sabe que cuando se habla de cocina de droga hay diferentes tipos de laboratorio donde se puede hacer droga. En nuestro caso –señaló- podemos hablar de cocinas en el monte donde se utiliza la hoja de coca natural y se agregan precursores químicos”.
El magistrado aclaró que hay otro tipo de cocinas que son para elaborar pasta base elaborada que luego termina convirtiéndose en cocaína. Mencionó también que en las grandes ciudades hay diferentes tipos de cocinas.
El juez federal de Orán sostuvo que después de nueve años de trabajo “en mi jurisdicción solo encontramos laboratorios rudimentarios para transformar la hoja de coca en paste base”. Reynoso mencionó las dificultades geográficas de la zona para detectar este tipo de cocinas en el monte. “Al último laboratorio que descubrimos no se lo veía desde el aire-dijo.
Solo las personas conocedoras o las patrullas de Gendarmería, fueron capaces de encontrarlo. Es un procedimiento que está documentado y con varias personas detenidas”, señaló
Los autorretratos o 'selfies' que de un tiempo a esta parte han invadido la Red pueden acarrear problemas mentales si su autor no obtiene con ellos el suficiente reconocimiento público.
"Prestar demasiada atención a las fotografías publicadas, controlando quién las mira, a quién le agrada o quién comenta, con la esperanza de lograr la mayor cantidad posible de 'me gusta' es un síntoma de que las 'selfies' están causando un problema", declara la especialista Panpimol Wipulakorn, del departamento tailandés para salud mental.
Según la experta, el abuso de las 'selfies' podrían generar en el futuro problemas mentales, tales como depresiones o paranoia.
"Las 'selfie' causan un impacto en la vida de cada individuo. Publicar fotos para buscar la aprobación de los colegas está en la naturaleza del hombre. Si la gente hace una cosa y logra una pequeña recompensa, volverán a repetir el acto", explica la doctora.
Las personas que no obtienen la cantidad esperada del apoyo, publican otro 'selfie' y si la respuesta sigue siendo negativa, esto daña la confianza de la persona o genera pensamientos negativos sobre uno mismo.
Eran transportados en el tanque de combustible de un camión y fueron secuestrados por personal de Gendarmería Nacional en la provincia de Salta, informó la fuerza. El operativo se realizó luego de que efectivos del Escuadrón 61 "Salvador Mazza" recibieron datos sobre que un camión procedente de Bolivia ingresó a nuestro país trasladando droga.
A través de un comunicado se informó que los gendarmes estaban en el control Carapí, donde interceptaron la marcha de un camión cisterna que transportaba sustancias peligrosas con destino a Chile.
El personal trasladó el vehículo a la Sección Vial Caraparí y lo requisó hasta que constataron que uno de los tanques de combustible se encontraba desconectado y con signos de haber sido manipulado, ya que tenía soldaduras irregulares en la superficie.
Los efectivos y un perro detector de narcóticos, llamado "Horco", inspeccionaron el rodado y a la altura de la parte trasera del tanque el animal reaccionó.
Al quitar los soportes (tipo abrazadera) del tanque, los gendarmes observaron dos parches tipo masilla que fueron removidos para acceder a una tapa que al ser extraída se pudo observar en el interior una sustancia líquida viscosa color marrón.
Los uniformados secuestraron 599,700 kilos de cocaína líquida y detuvieron al chofer, de nacionalidad boliviana, quien quedó a disposición del Juzgado Federal de Orán.